Mamoplastia de aumento


La mamoplastia de aumento o aumento de mama mediante el implante de prótesis, es sin duda la intervención quirúrgica más popular en el ámbito de la cirugía estética.

Está indicada en pacientes que desean tener un mayor tamaño de la mama, ya sea por deseo estético de la paciente, o por una involución y aumento del descolgamiento de la mama por la edad, pérdidas de peso o embarazos y lactancia.

Plano de colocación


Las prótesis pueden colocarse en diferentes planos, según la cantidad de mama propia, la actividad física de la paciente y las preferencias de su cirujano.

Este plano puede ser subglandular, subfascial o submuscular. Cualquiera de ellos tiene sus ventajas e inconvenientes que deben tratarse en la consulta.

No está claro que el plano de la prótesis influya en el riesgo de contractura capsular.

 

Tipos de implante


Los implantes de mama están formados por una cubierta de silicona y están rellenas por suero o silicona.

Esta cubierta puede ser lisa o rugosa.

Las que están rellenas de silicona, pueden ser de diferentes grados de cohesividad lo que les confiere distinto tacto a la mama.

Además de estas características , las prótesis pueden ser redondas o anatómicas. La utilización de unas u otras depende mucho de las preferencias del médico y la paciente, en relación con el aspecto final que queramos conseguir. 

Incisiones


Los abordajes habituales son tres: axilar, periareolar y surco inframamario.

La vía más directa para hacer un aumento de mama es a través del surco submamario.  La cicatriz queda bien disimulada en el surco. Si nos decidimos por la vía periareolar, hay que  tener en cuenta la posibilidad de que se altere la sensibilidad del pezón. La cicatriz es pequeña y suele quedar bien disimulada en la transición entre piel y tejido areolar. La vía axilar es la menos utilizada de las tres.